lunes, 10 de septiembre de 2007

Anna E

Hola Marcelo!

Soy la prima (4ª? 5ª? 6ª?) Anna y creo que soy la última de la familia Estafanell catalana que ha leído el libro y me ha encantado... Y te digo de la familia porqué mi pareja va a ser el siguiente y tengo una amiga que ya se ha puesto en cola para leerlo... Te contaré que yo soy muy lenta en leer libros y el tuyo lo he leido en una semana... Me he enganchado desde las primeras páginas y te contaré que entre consultas del ambulatorio (ahora que aquí es verano la gente viene menos), iba leiendo un poquito más y me alegraba cuando no se presentaban a la cita concertada, tenía más rato para leer... También te contaré que me has hecho reir a carcajadas algunas veces, a reir en corto como decís vosotros muchísimas, que alguna lágrima se me ha derramado por las mejíllas otras y que se me han puesto los pelos de punta muchísimas otras...

Puede que fuera por tus vivencias y tu forma de contarlas, o puede porqué llevemos alguna proporción de sangre-cromosomas-ADN igual corriendo por las venas. Y eso me enorgullece. Te cuento esto porque gracias a tus ganas de conocer a parte de la familia que tenías en Catalunya i parte por el empeño y la ilusión que siempre ha tenido mi padre de hacer el árbol geneológico de los Esta/efanell, hemos podido conoceros y nos ha llegado a las manos este relato que seguramente no hubieramos disfrutado nunca.

Por último y como dices en una de tantas páginas emotivas de tu libro, tengo "la certeza que llegará el día de volver a abrazar a los míos, a los Esta/efanell reales...".

Muchos besos y recuerdos a los tuyos/nuestros...

Anna E

Laura

Marcelo, ¿cómo estás? (…) Tu libro me gustó muchísimo, de hecho le fui leyendo partes a mi esposo... Especialmente, como te decía, la carta en ocasión de la muerte de tu padre, y también la parte donde contabas cómo ibas domesticando a las palomas...

Me conmovió mucho la austeridad del relato, cómo eludís el sentimentalismo, aunque los temas que tratás bien podrían llevarte a caer en él. Me hizo acordar a algunos pasajes de "Las cartas que no llegaron" de Rosencof, donde las cosas se dicen de forma simple, directa, y sin embargo dotada de un valor poético muy fuerte.

Bueno, no te voy a atomizar con mis comentarios, pero quería decirte eso y, nuevamente, muchas gracias.

Un beso.

Laura

Palito

Marcelo.

Terminé tu libro ¡¡Qué hijo de puta!!! ¡¡¡Cómo me hiciste llorar!!!

Ahora entiendo más a Ana Inés.

Tuve un poco de miedo al principio y lo dejé descansar. Después, cuando me sentí más fuerte, lo agarré y lo terminé en dos sentadas.

También constato un hecho: son canas distintas. Me pasó cuando leí "Las manos en el fuego". Parece mentira que viviendo a tan pocos metros, tengamos vivencias tan diferentes. Pero es así. Y no sólo por la cana interior, que cada uno puede llevar a su manera. Las condiciones externas impuestas, hacían que existieran, cuando menos, penales distintos como pisos o regímenes. Una cosa sería el 2 A y otra el 2 B por supuesto.

(…) Pero también la vida social, el intercambio con los demás, los recreos, los cines, la vida política en fin, Todo tu libro es una maravilla y además, como si fuera poco, muy bien escrito, en mi opinión.

Bueno, te dejo por acá, pues tengo que trabajar, y gracias por todo Marcelo.

Un abrazo

Palito

--

Querido primo,

Antonia y yo leímos tu libro y nos encantó. Nos enganchó desde la primera página, empiezas a leer y no puedes parar hasta acabarlo. No es únicamente por pensar que lo que cuentas son tus vivencias, sino también por tu capacidad para contar anécdotas muy humanas en un entorno duro y hostil que se intuye pero en el que no te recreas. Me imagino que no ha sido fácil encontrar el equilibrio, pero para los lectores, al menos para nosotros, lo has encontrado. Has sabido combinar momentos tristes y duros con otros muy emotivos en los que incluso aparece la sonrisa olvidando que estabas preso. Al final, también has sabido transmitir perfectamente la emoción que debías sentir por la pronta liberación con un relato de locura sin signos de puntuación. Si, además, conoces al autor la emoción de la lectura aumenta, si eso fuera posible. En resumen, muchas gracias por haberlo escrito y permitirnos conocerte un poco mejor.

Joana

Hola Marcelo,

Justo ahora acabo de terminar El hombre numerado. No he podido evitar escribirte para que sepas que no he podido desprenderme de él hasta acabarlo y que me ha encantado. Ha sido el libro que he leído con más cariño de los que llevo hasta ahora. Tus palabras me han emocionado enormemente a la vez que han sabido dibujarme una sonrisa en la cara.

Te agradezco de corazón que lo hayas escrito pues a cada página que pasaba tenia la sensación que te conocía un poco más, pero no sólo a ti sino también a los tuyos (o debería decir nuestros?). Tener noticias de primera mano de una familia que no conocí es una sensación muy hermosa que hasta ahora desconocía.

Admiro el valor que tuviste y te felicito por él, pues me cuesta tanto imaginarme en una situación tan difícil como la que viviste que me es imposible saber qué hubiera hecho yo. Me alegro mucho de que, aunque en una pequeñísima porción, llevemos la misma sangre.

Muchos recuerdos a la família y un abrazo enorme,

Joana.

Laura Canoura

Marcelo: me dio tu mail mi hermana Cris. Quería agradecerte la compañía, primero que nada. Hace ya unas cuantas semanas, uno de los domingos de familia en casa de mis viejos, les comenté que me estaba quedando sin nada para leer(en esta familia se comparten los libros con mucho esmero), y qué tenían para llevarme. Mi papá me recomendó calurosamente uno con título inteligente, tapa sugerente y autor conocido. A los pocos días, los veteranos se nos enfermaron mal…Mi papá internado con bronco espasmo y la vieja en lo de Cris, en cama con bronquitis aguda. Somos tres hermanas así que nos turnábamos de acuerdo a los horarios de cada una en no dejarlos solos ni un minuto.

Por eso tu libro se convirtió en la mejor de las compañías esos días de Sanatorio con el viejo respirando con mucha dificultad. Me hiciste viajar a una época que nos cuesta recordar y me hiciste conocer de cerca una parte que me faltaba. Aprendí un montón leyéndolo y entendí otro montón. Así que no es poco para un libro escrito, me imagino, desde el alma.

Te mando entonces un abrazo agradecido.

Laura Canoura

--

Querida Cristina,

Gracias. Recien termine de leer el libro. Me parecio bellisimo. Creo que en dos ocasiones llore a moco tendido. Me maravilla la calidad humana de este tipo que a pesar del esfuerzo de deshumanizacion del regimen, puede elevarse por encima de todo, y desarrollarse mas como ser humano. Y más aun teniendo en cuenta que era un muchachito de 21 años.

Disfrute mucho con las palomas. Parece un dialogo boludo, pero no lo es. Si no hubiera estado preso, habria leido todos esos autores?

El saludo final a los autores, al principio me parecio como vanidoso, pero no, me di cuenta de que es muy genuino. Esos fueron sus compañeros, las experiencias de las otras vidas, de las vidas que pudo aprender, sufrir, gozar, reflexionar, etc.

Otra vez gracias.